21D: los "piolines" del PSOE y el silencio de Unidos Podemos.Mientras Sánchez asume la agenda de Vox, Podemos e IU se niegan a criticar sus amenazas y el envío de más de 1.000 policías para reprimir las protestas del 21D.

Santiago Lupe

Una de las grandes victorias del Front Nacional de Le Pen, sin haber logrado aún entrar en el Eliseo, fue que el PSF de Hollande adoptase parte de su programa y discurso contra los inmigrantes. Vox, en apenas un par de semanas, está logrando algo parecido.Recuperar el “a por ellos” no es solo patrimonio del PP y Cs, también el gobierno del PSOE está decidido a llevar adelante un giro españolista que parece reditar la ofensiva del bloque monàrquico que inauguró el discurso de Felipe VI del 3-O.En los últimos días hemos oído a ministros amenazar con aplicar otro 155, al PP y Cs exigir en las Cortes una nueva intervención aún más dura que la que llevó adelante el gobierno de Rajoy, cartas de tres ministros, en especial la del de Interior, en las que se amenaza con enviar de nuevo a la Policía Nacional y la Guardia Civil a reprimir manifestaciones y actos de protesta y este jueves se conocía que ya se prepara un contingente de 1.000 “piolines” para ocupar policialmente Barcelona durante la jornada del 21D.

Esta vez esta escalada represiva y recentralizadora no presenta como afrenta-escusa ninguna proclamación de independencia, ni un referéndum como el del 1-O. El bloque monárquico jalea reeditar su golpe de otoño de 2017 para poner freno, lisa y llanamente, a todo intento de protesta contra el juicio del 1-O, por la libertad de los presos políticos o por el derecho a decidir.

Toda esta jauría se enciende a partir de un corte de carretera y varias acciones de levantamiento de barrera en peajes de autopista. Una protesta completamente normal, de la que podemos encontrar cientos y miles de ejemplos en otros conflictos por reivindicaciones sociales, democráticas y laborales.

El problema no son pues lo métodos, por más que los medios y partidos del régimen quieran ridículamente venderlos como casi subversivos, sino el contenido. El Régimen del 78 no quiere más cuestionamientos a su Judicatura, su Constitución y su Monarquía. Que el 21D el Consejo de Ministros y Ministras sesione en Barcelona rodeado de protestas, por más que el derecho a manifestación sigue estando vigente, es inadmisible.

Por lo tanto lo que pueda pasar en las calles de Barcelona el próximo 21D significa un salto más en el curso represivo en el que está inmerso el Estado español desde los últimos años. El bloque monárquico se pone a la cabeza de una nueva operación Copérnico directamente para abortar simples manifestaciones.

¿Qué antecedente sentará esto? Si el 21D se naturaliza que el gobierno central puede intervenir cualquier otra administración y trasladar 1.000 antidisturbios para evitar manifestaciones democráticas, ¿qué pasará mañana si unos trabajadores quieren cortar la carretera para protestar contra el cierre de su empresa?; ¿y si se convoca una nueva huelga general con cortes de vías para tirar abajo una reforma laboral?, ¿o si los estudiantes de la UAB vuelven a cortar la AP7, como han hecho decenas de veces, para protestar contra las tasas?

Esta gravedad sorprende que pase totalmente desapercibida para los dirigentes de Unidos Podemos. En la sesión parlamentaria de ayer ni Garzón ni Iglesias entraron a cuestionar la “voxización” del PSOE. Más bien al contrario, siguen alentando ilusiones y reforzando su apuesta por una unidad de destino con los social-liberales, los mismos que han sido y son parte de quienes han echado gasolina a la hoguera del nacionalismo español en la que se ha forjado Vox.

Esta política recuerda a la oposición de palabra a la represión del 1-O y al golpe del 155 hace ahora un año. Entones Unidos Podemos no pasó de oponerse formalmente, sin llamar a ninguna movilización o ni siquiera una iniciativa parlamentaria para reprobarlo. En esta ocasión parece que han renunciado hasta a la “oposición de palabra”. Su apuesta por apuntalar al gobierno del PSOE, del que se ubican como ministros sin cartera, les lleva a mirar para otro lado ante un salto en la represión de la protesta social y democrática sin precedentes.

Las movilizaciones que se están convocando el 21D, lejos del discurso criminalizador al que se suman incluso sectores de los comunes, serán una muestra más de una aspiración democrática que no se ha conseguido aplastar: la de poder ejercer el derecho a decidir y, sobre todo, poner fin a una represión política que, además de los presos políticos y exiliados, supera ya el millar de encausados.

Lejos de esta posición cómplice con lo que pueda suceder el 21D, buena parte de la izquierda social y sindical catalana está llamando a participar en las protestas de ese día. La izquierda del resto del Estado, empezando por los sectores de IU y Podemos -como Anticapitalistas- que no compartan la línea de Garzón e Iglesias, debería solidarizarse activamente con estas protestas y convocar movilizaciones en defensa del derecho a la manifestación y contra las amenazas y represión.

Solo así se podrá soldar una unidad en la lucha contra un régimen que no solo se cuestiona desde el movimiento democrático catalán, como demuestra el movimiento de referéndum sobre la monarquía o las primeras movilizaciones contra el ascenso de Vox, el hijo legítimo del Régimen del 78.






Comentarios
Añadir nuevo
abrelosojos   |2018-12-20 12:37:59
el psoe es el Régimen del 78 y el Régimen del 78 es el psoe, así que hará
todo lo que esté a su alcance para mantener tal Régimen ahora fuertemente
cuestionado por los independentistas republicanos catalanes ¿y que es el
Régimen del 78 sin un monarca que le represente? pues nada
arameo   |2018-12-20 12:39:57
la izquierda reformista juega del otro lado el mismo papel de bombero y
sostenedor del gobierno de Sánchez. Ante las amenazas del PSOE, Iglesias y
Garzón guardan un vergonzoso silencio, a la vez que sectores de los Comunes se
suman a criminalizar las protestas del 21-D. Ni siquiera el pronunciamiento de
su socio en Castilla La Mancha, García Page, partidario de ilegalizar a todo el
independentismo, ha supuesto un mínimo cuestionamiento a su política de
cogobierno con los social-liberales.
arameo   |2018-12-20 12:39:58
la izquierda reformista juega del otro lado el mismo papel de bombero y
sostenedor del gobierno de Sánchez. Ante las amenazas del PSOE, Iglesias y
Garzón guardan un vergonzoso silencio, a la vez que sectores de los Comunes se
suman a criminalizar las protestas del 21-D. Ni siquiera el pronunciamiento de
su socio en Castilla La Mancha, García Page, partidario de ilegalizar a todo el
independentismo, ha supuesto un mínimo cuestionamiento a su política de
cogobierno con los social-liberales.
Dimitri   |2018-12-20 12:41:47
El giro españolista del PSOE, que tiene mucho más de revival que de novedad,
demuestra que derechos como el derecho a decidir son inalcanzables dentro de los
marcos de este Régimen. Como también lo es poder cuestionar la monarquía, la
casta judicial o abordar medidas de calado para resolver los problemas de paro,
vivienda, precariedad o pobreza sobre los intereses de la banca y los grandes
capitalistas.

La única vía posible es la de una gran movilización social
capaz de poner en marcha las grandes fuerzas sociales de la clase obrera, las
mujeres, la juventud y los sectores populares, como muestra el ejemplo de los
“chalecos amarillos” en Francia que hicieron retroceder a Macron.
mauri   |2018-12-20 13:22:21
hasta que no se produzca una tragedia, que parece es lo que buscan, no van a
parar
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI