Grecia pide la activación del plan de rescate financiero

Ex

El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, ha solicitado ya la activación del plan de ayuda del FMI y la Unión Europea al país heleno, según Reuters. Esta noticia llega después de que ayer Eurostat revisara al alza el déficit público de Grecia desde el 12,7% al 13,6% en el ejercicio 2009. Además, ayer la agencia de calificación Moody's asestó otro golpe a esta economía al rebajar el ráting de la deuda soberana del A2 al A3.


"Es imperativo que solicitemos la activación del mecanismo", aseguró Papandreu durante una visita a la isla Kastellorizo, en el Mar Egeo.

El ministro de Finanzas alemán ha asegurado que si Grecia pide la ayuda, Alemania ya está preparada para dársela. Estas palabras son importantes, porque hay que recordar que el país germano fue uno de los que más frenos pusieron en la negociación del plan de rescate griego.

Los mercados de toda Europa y, en especial algunos como el español, están en estos momentos siguiendo con atención los pasos que da Grecia. Ayer se comprobó el poder del efecto contagio y los seguros para cubrir el riesgo de impago de la deuda española (CDS) tocaron máximos históricos y cerraron en 172,1 puntos, el diferencial con el bono alemán pasó en dos días de los 70 puntos básicos a 90 y el Ibex 35 dejó un 4% en ese periodo de tiempo, para cerrar en 10.822 puntos. El euro tampoco pudo resistir tantos frentes abiertos y alcanzó ayer mínimos de 11 meses con el dólar.

La historia se repite
Los acontecimientos de ayer son sólo el segundo acto de una tragedia a la griega que se estrenó hace unos meses. A principios de febrero pasado, poco después de que el presidente Zapatero se dejara fotografiar junto al griego en el Foro Económico de Davos, la crisis de Grecia estaba en pleno apogeo y los analistas y economistas lanzaban sus apuestas sobre cuándo ocurriría el impago de la deuda helena.

Con el historial económico español y la bajada de ráting efectuada en enero por la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (de AAA a AA+), los mercados se fijaron pronto en España, un país con problemas similares a los griegos: déficit, recesión, falta de. competitividad, escasa voluntad de hacer reformas impopulares...

Poco importó que el punto de partida de España fuese sustancialmente mejor que el griego: el porcentaje de deuda sobre PIB de España es del 55%, la mitad que el griego. Pero cuando los mercados buscan víctimas, dan brochazos gordos. Los inversores no veían, ni ven, en España una economía con la mitad de endeudamiento que la griega, sino un país víctima de una burbuja inmobiliaria, con un déficit desbocado, con cada vez más necesidad de emitir deuda para financiar gasto social, con un mercado laboral de los más rígidos del mundo, con falta de competitividad y con un largo etcétera de males.

El resultado no es difícil de imaginar: el riesgo país empezó a subir y el 3 de febrero, el Ibex 35 acabó cayendo un 2,3%, cuando el resto de bolsas europeas se dejó poco más de medio punto porcentual. Y al día siguiente, tras una apertura tensa de los mercados y los CDS al alza, la presión vendedora acabó con el índice bursátil español, que claudicó al cierre con un descenso de casi el 6%. Más de un 8% en dos días.

Entonces, el mercado se recuperó, no sin sobresaltos: los países de la eurozona salieron en defensa de Grecia e iniciaron un tortuoso proceso que culminó en un programa de ayuda que pondría a disposición del gobierno heleno un préstamo de hasta 30.000 millones de euros. Con ello, las primas de riesgo españolas volvieron a niveles previos a la tormenta y las bolsas no sólo recuperaron todo lo perdido sino que saborearon nuevos máximos anuales. Pero el equilibrio era inestable y ha bastado que la sombra de sospecha volviera a recaer sobre la economía griega para que se destapase la caja de Pandora del riesgo soberano.

La duda que tienen ahora los inversores es si aprovechar estas caídas para comprar bolsa y bonos a buen precio o bien atrincherarse a la espera de lo peor. De momento, la cosa pinta mal. Los CDS de España tocaron ayer máximos históricos y el diferencial con el bono alemán se aproxima velozmente a los 100 puntos básicos. Además, las caídas de ayer del Ibex 35 doblaron a las de sus homólogos europeos. Y esto podría ser sólo el principio. En Grecia, la deuda a dos años rinde ya más del 10%, lo que refleja claramente el miedo hacia todo lo que huela a griego. Y la experiencia más reciente muestra que el temor se contagia con rapidez. Si se miran los CDS del gráfico, se ve el orden establecido; primero Grecia, luego Portugal, después Irlanda y el siguiente ya es España.

Lo que pase hoy en el mercado será clave para determinar el alcance de la herida. Si el Gobierno quiere que se repita la historia de hace unos meses, que la prima de riesgo se recupera y el Ibex pueda cotizar sin penalización frente al resto de indicadores europeos, tendrá que dar un golpe de efecto. La crisis de febrero precipitó un apresurado plan de choque del Gobierno, que incluyó giras internacionales para vender la salud financiera de España y un Plan de Austeridad que, de momento, no ha logrado convencer al mercado.

 

Comentarios
Añadir nuevo
Anónimo   |2010-04-23 13:54:51
Allá va ZP aunque los próximos en lanzar un SOS seamos nosotros.
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI