AGENDA DE LA NUEVA A-NORMALIDAD: 21 NOVIEMBRE 2021 (LXXIII)

Félix Barroso Gutiérrez

Contaban que, en los años del hambre, los que sucedieron después que unos bárbaros, íntimos de Adolf Hitler y Benito Mussolini, dieran un golpe de Estado e incendiaran España con una guerra de sedición, los paisanos tostaban las bellotas de encina y, luego, preparaban un sucedáneo del café.  A falta de pan, buenas son tortas.  La bellota, en estos días otoñales, ya forma extensas parvas alrededor de las quercíneas (encinas, alcornoques y robles), máxime con el maldito aire que sopló durante cinco días y noches y que resecó el agua caída en la primera semana de noviembre.

Siempre fue la bellota de encina la que sirvió como alimento humano y hay constancia de ello desde épocas muy antiguas.  Se sabe que, en nuestra Prehistoria Reciente, varios pueblos prerromanos (edad del Hierro) trituraban las bellotas dulces y fabricaban una especie de panes que perduraban sin endurecerse y estropearse mucho tiempo, como dejó escrito el geógrafo e historiador griego Estrabón.  Posiblemente, estos panes ya se conocían en etapas anteriores, como el Bronce o el Calcolítico.

En nuestros tiempos de muchachos, ya sabíamos cuáles eran las encinas de la dehesa boyal y comunal que daban las bellotas dulces (Quercus ilex subsp. ilex).  Abundaban las encinas (Quercus ilex subsp. ballota) cuyos frutos, al tener más taninos, eran “amargosus y rejelgaban el banduju con trastolnijus, empachus y descumpusturas” (amargos y acedaban y dañaban el estómago e intestinos con dispepsias, indigestiones y diarreas).  Muchas tardes del otoño, después de salir de escuela y, si no había tareas encomendadas por los padres, nos íbamos por la dehesa, que estaba y está al lado del pueblo, y nos dedicábamos a recolectar bellotas de las más dulces. Luego, preparábamos una fogata o hacíamos pequeños hornos en los taludes arcillosos de los regatos y asábamos las bellotas, que nos las zampábamos con mil amores.  Nuestros pueblos estaban situados a pie de monte y no había castaños, que se desarrollaban ya dentro de las pizarrosas sierras de Las Hurdes, por citar la zona más cercana.  En este mes de noviembre, bajaban, con sus mulos cargados con banastas de castañas, los jurdanos.  Con su romana al hombro, iban voceando la mercancía por las calles.  Nuestras madres solían comprar algunos quilos, pero, en cuanto se terminaban, acudíamos a las bellotas.

Días son estos en que la montanera está en su apogeo.  Los vecinos llevan a sus “guarrápus”, “lichonis”, “marranchonis”, “cebonis” o “gurrinus” (son incontables las denominaciones que recibe el cerdo por estas tierras) a sus dehesas boyales.  Bienaventurados los pueblos que conservan estas grandes fincas, de monte hueco, que son propiedad de todos los vecinos.  Otros se quedaron sin ellas por los enjuagues caciquiles habidos en las Desamortizaciones del siglo XIX.  Estos bienes no podían ser desamortizados, pero alcaldes, secretarios de Ayuntamientos y otros hacendados (la corrupción generada por el caciquismo rural era toda una plaga en épocas pasadas) se las amañaron para sacarlas a subasta y, en muchos casos, comprarlas ellos mismos por precios irrisorios.  Tal fue el caso del cercano pueblo de Valdeobispo, que se quedó sin la dehesa de Valverde de Abajo, que era el pulmón y el sostén de las clases más bajas, quedándose con ellas el propio secretario del Ayuntamiento, don Diego de Paredes, natural del pueblo pacense de Guareña.  No tardaría en ser ejecutado cuando regresaba de Plasencia montado en su caballo.

Valdeobispo se convirtió en otro Fuenteovejuna y guardó absoluto silencio.  Años más tarde, hubo más muertos, cuando la dehesa estaba en poder del homenajeado Vicente Paredes Guillén, hijo de don Diego, arquitecto del Ayuntamiento de Plasencia y con mucha mano en la Diputación de Cáceres.  Hubo muertos y heridos por disparos, pero esta vez fueron valdeobispeños los que cayeron bajo las balas.  En Valdeobispo se cuenta que Vicente Paredes mandó disparar a los guardas jurados de la dehesa contra los vecinos, en una de las invasiones simbólicas que los campesinos de tal pueblo hacían en dicha finca.  Todo se tapó.  Don Vicente tenía mucho poder y se fue de rositas.  Sus homenajeadores en los nuevos tiempos (Ayuntamientos de Plasencia y otros de corte conservador, así como otras asociaciones con la vista escorada a la derecha) y biógrafos (más bien apologistas) nunca cuentan nada de estos crímenes, para mantener cínicamente impoluta su biografía de “prócer” extremeño.
…………………………………………………………………………………….
Damos un repaso al estado de la “eterna” pandemia en nuestras tierras extremeñas.  La incidencia está aumentando y ya ha alcanzado los 62 puntos.  De riesgo bajo ha pasado al medio.  Vuelta a las llamadas a la prudencia y a la precaución por parte de la Consejería de Sanidad.  La variante “Delta Plus” de la Covid ya supera a la que solamente era “Delta”.  La gente de a pie (basta con escuchar las conversaciones en los corrillos a pie de calle), se pregunta por qué ciertos países europeos van a exigir la obligatoriedad de la vacuna a todos los colectivos ciudadanos y otros, como España no lo harán ni exigirán siquiera un certificado de vacunación.  El caso es que, a fecha de ayer, 22 de noviembre de 2021, se han comunicado 134 nuevos casos de coronavirus, procedentes del pasado fin de semana.  Nuevos brotes en Almendralejo y Orellana la Vieja.  Aceuchal continúa siendo la localidad con peor tasa de incidencia acumulada: 991 caso por cada 100.000 habitantes.  En riesgo extremo se encuentran las poblaciones de Alburquerque, Montehermoso y Trujillo.
………………………………………………………………………………………..
Saltamos la valla y nos adentramos, en esta ocasión, por estas tierras nuestras de Extremadura, que no siempre fueron duras y extremas, pero, en la mayoría de las ocasiones, sí que lo fueron, sobre todo para las clases bajas (antiguo proletariado).  Y entramos dispuestos, como es ya inveterada costumbre, a meter el dedo en el ojo a toda una parafernalia de hidras y otros monstruos, de hábitos hematófagos, por alimentarse, fundamentalmente, de la sangre del pueblo.  Decía Thomas Jefferson, Tercer Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica que “las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejércitos listos para el combate.  Si el pueblo estadounidense permite un día que los bancos privados controlen su moneda, esos propios bancos y todas las entidades que florecerán en torno a ellos privarán a los ciudadanos de lo que les pertenece, primero con la inflación y más tarde con la recesión, hasta que sus hijos se despierten, sin casa y sin techo, sobre la tierra que conquistaron”.  Jefferson tuvo muchas sombras en su trayectoria vital, pero no sobre los atinados juicios que hizo sobre la banca.

Viene esto a cuento, ciñéndonos a nuestra bellotera Comunidad, aunque el asunto sea universal, a la hora de hacer, de corrido, un análisis sobre aquellas entidades bancarias que conocimos en nuestros pueblos y a las que todavía les quedaba un pedazo de alma, no entendida esta en un sentido teológico, sino como la inclinación a hacer el bien y ser solidario con los más desfavorecidos.  Conocimos las Cajas de Ahorro y Montes de Piedad, cuyo origen hay que remontarlo al siglo XIX y que estaban imbuidas de un espíritu cristiano paternalista y caritativo.  Por lo menos, tenían cierta pátina de humanidad, que no es poco en los mundos financieros.  Más tarde, conocimos aún mejor, después de ciertas fusiones entre diferentes Cajas, la llamada Caja Extremadura.  Raro el pueblo extremeño que no contaba con una sucursal de esta entidad.  En ellas, metimos nuestras primeras nóminas y otros ahorros.  Recuerdo perfectamente el trato familiar que había con los que estaban al frente de tales sucursales.

Éramos apreciados clientes.  Todos los años, los que estábamos metidos en el mundo educativo recibíamos una preciosa y práctica agenda escolar por tener domiciliada la nómina.  Caja Extremadura otorgaba numerosas subvenciones para objetivos loables y en favor de los extremeños más vulnerables.  Con mucha alegría recuerdo la subvención que gestioné para conseguir la confección de indumentarias tradicionales para un grupo de danzas que creé con mis alumnos en el Hogar-Escolar de Nuñomoral.  Incluso nos subvencionó varios desplazamientos para actuar en diferentes puntos geográficos.  Posteriormente, con alumnos de Bachillerato, recibimos ayudas durante varios cursos, tras presentar los proyectos que redactó mi persona, para emprender en diferentes pueblos de la zona encuestas y rastreos sobre temas etnoarqueológicos y llevar a cabo grabaciones fonográficas sobre la Cultura Tradicional-Popular de transmisión oral.

Llegó un día en que políticos, sindicalistas y otros tiburones de distinto pelaje (mucho converso, correveidile, trepa, chaquetero y otras lindezas) metieron sus napias en Caja Extremadura y pasó a llamarse “Liberbank”, nombre extraño, foráneo y que eliminaba cualquier resquicio de extremeñismo.  Se acabaron las agendas escolares y se agotaron, de la noche a la mañana, las subvenciones para nobles fines.  La banca dura y pura comenzaba a hacer de las suyas.  Ya no éramos clientes, sino meros números.  Los réditos se cayeron al subsuelo y por cualquier transferencia tenías que pagar el diezmo.  Y de “Liberbank” se ha pasado, recientemente, a “Unicaja”.  El capitalismo sin alma, sin la menor sensibilidad humana, está servido.  De meros números nos hemos convertidos en ceros a la izquierda.  La nueva marca neoliberal y capitalista, tiburón financiero para el que los ahorradores son presas a devorar, ya se ha permitido abrir su avarienta boca para vocear que suprimirá 78 oficinas o sucursales en Extremadura.

Otro sablazo a nuestros pequeños municipios, a la España vaciada, marginada, olvidada y aperreada.  Cobran más realidad que nunca las palabras de Thomas Jefferson.  O las preguntas que se hacía el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht: “¿Quién es un criminal mayor? ¿El que roba un banco o el que funda uno?”.  Los gobiernos, ya sean regionales o nacionales, se cruzarán de brazos, mientras la Unión Europea impartirá consignas para que se evite que comparezcan los banqueros ante la Justicia (ocurre muchas veces que la Justicia es amiga de los banqueros o viceversa), pese a estar salpicados por expoliaciones de todo tipo, e incluso animará, si llega otra crisis como la de 2008, a practicar políticas de austeridad y a resarcir a la banca con miles de millones procedentes de los bolsillos de los contribuyentes. ¡Lástima de un batallón de Robin Hood y Diego Corrientes del siglo XXI que extirpara de raíz a tanto acaudalado esclavista!  O de una partida o cuadrilla como “Los Muchachos de Santibáñez”, en lo que a nosotros, como extremeños, nos toca, que no diera cuartel a quienes intentan avasallar al pueblo.
………………………………………………………………………………
Vámonos, que ya está cayendo el cuchillo de la helada y se nos escarchan las espaldas.  Y nos vamos de estas líneas en compañía de nuestros amigos poetas.  Ismael Carmona García nos deja un poema muy aparente para el mes que atravesamos: “Lárima D,otoñu”.  Como siempre, en “Lengua Estremeña”, que una plaga de indocumentados, aireados por una modernidad mal entendida, califica como “Castúo”, descerebrado “palabro” que se desconoce en las comarcas donde con mayor vigencia se mantiene el “Estremeñu”.  De su poemario: “Pan i Verea”:

—LÁRIMA D’OTOÑU—
«Se m’á apagau la flama
i en señal de vengança
ora assopra el ressenciu”    

Abarban delas mis lárimas arvus
condenaus a vivil siempri en otoñu.
Enos bosquis de llantinela, la mañana
s’estiranta por cima los helechus
5 comu suelin las oras güeras
. Barri la derriza sucutania la fina lluvia
de noviembri, mainandu la querencia.
Aína, en atisbandu el canchu nuvis
que son el barbiscachi
10 que apretan el bonal,
no creu ya ena cabusía la mi alma
pa diluvius azeus
ni más vientus himplosus.
Las mis ideas s’estrumpin añiscus,
15 pingan el passau i al huturu
lo charpican esbarrungandu
colunas de barru que alevantó la mi querencia
nel neumáticu assopru la tu vos,
ena alta cimera ondi la tu mirá apuntas.

El “Poeta de la Niebla”, más abrumado que nunca en estos días en que la borrina se cuela por todas las rendijas, vuelve a hacer honor a la primera parte de esta crónica y nos entrega un fragmento de su poema “Bellotas”, perteneciente a su poemario “Paisaje de Otoño”.
BELLOTAS
… De vez en vez, se oye un sordo golpe
sobre la broza.  Es ovalado glande
que cae, abatido por mortales ráfagas
de un tiempo que no perdona.  Heridos,
caen y enseñan sus morras trasquiladas,
de fraile francisco.  Han dejado arriba,
entre el follaje denso y carrasposo,
sus frígidos y redondeados cascos,
grisáceos cálices para fúnebre
comunión.

Oh, glandes, por desdentadas
bocas de paisanos míos me habláis,
evocando años de desnudez y hambre,
cuando en el fuego asaban vuestros cuerpos
para obtener el café del pobre;
tiempos en que cientos, miles de manos
rastreaban la tierra malherida
y os atrapaban con codicia loca.

Hoy, en este noviembre tan otoñado,
cuando colmáis abondo las encinas,
trepáis con escalofríos de nostalgia
por mis ya duras vértebras dorsales
y os sueño con labriegos de Zorita,
que Alberti, el gaditano, cantara
con trovas lúgubres y solidarias.




Comentarios
Añadir nuevo
Perrufrauta   |2021-11-24 12:54:45
Decía Gabino "El Loco", vecino de mi pueblo y que no tenía nada de
loco sino que era un visionario, que "en la banca todo es dinero y siempre
ganó y ganará el banquero, hasta que que llegue el 30 de febrero, que llegará
aunque yo seguramente no lo veo". ¿Cuándo llegará ese 30 de febrero?
¿Cuando el pueblo no pueda más y reviente y sus tripas salgan despedidas y
estrangulen a todos los que especulan con los humildes ahorros del pueblo?
Puede que sea así. No vemos otra solución, pero cuando el pueblo reviente se
llevará por delante no solo a los banqueros. Tenedlo muy en cuenta.
Sara   |2021-11-24 13:00:06
Conozco un pueblo que se quedó sin su dehesa de los vecinos como yo me quedé
sin abuelas, pero ese pueblo tenía un abogado que estaba orgulloso de su pueblo
y puso una querella para recuperar esos bienes comunales que fueron ilegalmente
subastados para ir a parar a manos de unos señores burgueses de Madrid, que
tenía mucho dinero y se convirtieron en terratenientes absentistas. La
querella fue para adelante y los herederos de quien la compró ilegalmente
tuvieron que devolver la dehesa al pueblo. Supongo que el Estado le pagaría el
justiprecio, lo desconozco. Pero el pueblo ha vuelto a recuperar lo que era
suyo. Mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué, en nuestro caso, la Junta de
Extremadura no asesora y ayuda a todos esos pueblos a los que se les arrebataron
sus dehesas comunales ilegalmente, a fin de que las puedan recuperar? La Junta
no tiene que lo que debería de tener. ¿O es que acaso el PSOE ya no es de
...
La Tejera   |2021-11-24 13:05:18
Cuando acababa la montanera, si todavía quedaban bellotas en la dehesa, se
echaba un bando público para que todos los vecinos que quisiesen recoger
bellotas fuesen con sus caballerías, serones, sacos y banastas a la entrada de
la dehesa. Alli se juntaban todos y a una voz del alguacil: "¡Jesa
libre!", salían todos a tomar posesión de las encinas y a llenar a toda
prisa sacos y más sacos. Aquello recuerdo siendo una chavala era toda una
fiesta. Suerte de que el pueblo conservó su dehesa comunal, pero otros se
quedaron sin ella y tenían que ir por las noches, a escondidas, a robar algún
saco de bellotas para los cerdos que criaban para la matanza. Si los cogía la
guardia civil, ya saben a lo que se atenían. La vida de antes cuántas
historias tendría que contar.
SALAMANTIGA   |2021-11-24 13:31:53
Hoy estamos a la merced de los bancos. Somos tan imbéciles que entregamos
nuestros dineros para que unos señores con corbatas con prendedores de plata y
con gemelos de oro en los puño de sus camisas hagan lo que les dé la gana,
engordando como tejones y pegándose la vida padre mientras los pobres
ahorradores se las ven y se las desean para llegar a fin de mes. El dinero que
les entregamos no renta nada y nos cobran por cualquier operación bancaria que
hacemos. ¿Para cuándo una banca pública que acabe de una vez con tanta
injusticia y tanto caciquismo? Si en otros países se ha nacionalizado la banca
y el crédito y hasta los seguros, ¿por qué no se puede hacer en este país?
Jerónima   |2021-11-24 13:38:57
Todos los políiticos tienen en boca a la España Vaciada y todos son proyectos
y más proyectos desde hace varios años, que dicen que se aplicarán para
evitar que se vacíe más, pero estamos viendo que nuestros pueblos del medio
rural en Extremadura van de culo y cuesta arriba, con población cada vez más
envejecida y con los jóvenes marchándose a otras partes para poder vivir con
cierta dignidad. Ahora hasta nos quitan las oficinas bancarias esos bancos cuyos
banqueros viven como reyes a costa de nuestros ahorros, individuos que carecen
de sensibilidad y solo piensan en amasar dinero. También se está hablando que
quitarán gasolineras, eliminando más puestos de trabajo. ¿Seguirá
permitiendo la Junta de Extremadura tanto expolio a nuestros pequeños y
abandonados municipios?
JURDANA   |2021-11-24 13:54:20
Don Ismael, bonita la puesía del otoñu que mos ha traíu esta ve, pos esu de
que "abarban de las sus lágrimas árbulis condenaus a vivil siempri en
otoño" quea mu hermosu, y cuandu da cumu unas pincelás al paisaji del mes
de noviembri y lo remata con un jimplíu argu románticu; ha queau tó mu bien,
mu aparenti y ca cosa en su sitiu. Del "Poeta de la niebla", vemus que
sigui glosandu en versu la primel parti de la crónica, que esta ve va de las
bellotas, que agora es el tiempu de ellas. Mu bien enjaretaus los versus, peru
lástima que solu sea un cachu de la puesía y no la puesía entera. Hasta
mienta a Rafael Alberti cuandu rimaba las penurias de los campesinus del puebru
cacereñu de Zorita y las jambrunas que pasaba en aquellus añus trenta del
sigru pasau.
Argantonio   |2021-11-24 22:31:12
Fui varios años concejal en mi pueblo y en todos esos años Caja Extremadura
financiaba una verbena de las fiestas y un grupo de coros y danzas extremeño.
También entrega por lo menos una docena de trofeos para concursos deportivos.
Se disolvió Cja Extremadura y al convertirse en Liberbank, sin ninguna mención
a Extremadura, se convirtió, como bien el columnista en la banca pura y dura y
sin alma. El Ayuntamiento no volvió a ver ni una sola subvención para las
fiestas ni para ninguna otra cosa. Sé que acudieron un grupo de jóvenes para
que les subvencionara una revista local. El jefe de la oficina consultó con
superiores en Madrid o donde fuese y le dijo a los jóvenes que más valía que
abrieran una cartilla en Liberbank y se dejaran de pamplinas. Asco y
vergüenza. Después si les va a mal a los todopoderosos señores de la banca,
los Gobiernos acuden a rescatarlas con el dinero de todos, lo que es una
...
Carnitoro   |2021-11-24 22:36:01
El Régimen del 78 y otras formaciones políticas están endeudados con la Banca
y de aquí dimanan todos los dolores de cabeza de los ciudadanos. Todos esos
partidos que tienen deudas millonarias con la Banca están a la espera que les
perdonen la deuda, como así ha sucedido a veces; por lo tanto, que nadie espere
que se cree un banco público o que se lleve a un banquero a los tribunales. A
Botín le despejaron el camino y se fue de rositas, pese a todo lo que caía
sobre sus espaldas, pero el banco Santander, amigos, es una institución
intocable y después dirán que los banqueros no son los que llevan la batuta.
Si esto es democracia, yo soy el cardenal primado del Vaticano.
Caballo Loco   |2021-11-24 22:42:24
La CUESTIÓN DE VALDEOBISPO, de la que viene gran información en Internet,
basta con buscar por ese nombre, fue una sanguinaria cacicada de la familia
Paredes, cuyo progenitor era el secretario del Ayuntamiento de Valdeobispo
cuando se produjeron las Desamortizaciones del siglo XIX, aunque el tal don
Diego Paredes era pacense. Pero uno de sus hijos, el tal Vicente Paredes,
arquitecto de Plasencia, culpable del asesinato y de varios heridos
valdobispeños, al tener gran poder en la Justicia y la Diputación provincial
en aquellos primeros años del siglo XX, quedó libre de polvo y paja. En estos
últimos años ha sido homenajeado por el Ayuntamiento de Plasencia y otros de
la derecha, por considerarle nada menos que un excelso salvaguarda del
patrimonio arqueológico extremeño, cuando sabemos que saqueó varios
yacimientos y vendió el material pirateado a museos de Cataluña.
Guiomar   |2021-11-24 22:49:06
Siendo niña también me acuerdo que con las bellotas asadas, una vez partidas
en dos mitades longitudinales, las metíamos en los higos pasos, formando lo que
llamaban en el pueblo "casorios". En otras partes los hacen con higos
pasos y nueces, pero como en nuestro pueblo, que yo sepa, no había un solo
nogal, pues las bellotas dulces asadas hacían las veces, y la verdad es que nos
relamíamos de lo bueno que estaban. Ahora, si se te ocurre comer bellotas
asadas ,la gente es capaz de llamarte "gorrina" o "marrana", y
todo porque hay mucho pobre harto de pan que se críen ricos y desprecian, en su
falso orgullo, todo lo de antes, perdiendo su identidad por aparentar lo que no
son.
Tanasia   |2021-11-24 22:55:25
Los 'Muchachos de Santibáñez" los tenían bien puestos, pues fue una
cuadrilla de antiguos guerrilleros de la guerra de la Independencia, muchos de
ellos condecorados, a los que les prometieron que les entregarían tierras
procedentes de los bienes de manos muertas; pero el depravado borbón Fernando
VII, tatarabuelo del actual ciudadano Felipe VI, al que llamaban el 'Rey
Felón', implantó el absolutismo y las promesas fueron papel mojado. Por ello
la cuadrilla de 'Los Muchachos', que eran en su mayoría del pueblo de
Santibáñez el Bajo, se echaron al monte para no dar cuartel a todo lo que
llevara la impronta del absolutismo. Son conocidos como los 'primeros
anarquistas extremeños' y no eran unos simples bandoleros, sino una partida con
ideas sociales avanzadas, la partida más emblemática del bandolerismo de cuña
social de toda Extremadura.
Perrengue   |2021-11-24 23:01:25
Ciertos políticos y sindicalistas, que estaban a lo que estaban porque sus
bolsillos andaban algo rotos, maquinaron para acabar, mediante fusiones y otras
maniobras indignas de los partidos que representaban, sobre todo los que eran
del PSOE (la derecha ha robado históricamente lo que le ha venido en gana, pues
ha detentado el poder años y años), maquinaron y destrozaron nuestras Cajas de
Ahorro y las entregaron con armas y bagajes al capitalismo que lo único que
busca es lucrarse a costa de los dineros de los ahorradores. Esa es una de las
"grandes obras sociales" que les debemos a tales políticos y
sindicalistas. Hatajo de pancistas y de vendidos al capital, que se ríen en
las propias caras de las clases obreras y campesinas.
Mari Luz   |2021-11-25 13:46:33
Los vecinos de mio pueblos están muy asustados porque UNICAJA pretedende
arrebatarles la única oficina donde pueden gestionar sus cuentas bancarias,
aunque ahora, DESGRACIADAMENTE, sin que el Gobierno de la nación haga nada, en
vez de obtener unos réditos por el dinero depositado, hay que pagar a los
bancos porque se encargan de guardarlo y te cobran por cualquier operación
bancaria. Un alto cargo de Unicaja, según hemos leído, ha dicho que cerrarán
las oficinas que crean conveniente y si la gente se queja, que instale la banca
digital y realice las operaciones desde su casa. Hay que ser canalla para
vocear esto, porque nuestros mayores, población envejecida de nuestros pueblos,
carece de nociones de informática y de ordenador, son humildes campesinos a los
que se les obliga, como en los viejos tiempos, a guardar su dinero bajo el
baldosín del suelo. ¡Qué desgracia de país!
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI